EL ALMA DEL POETA

El alma del Poeta es: ver La Primavera en Paris
El verano en Florencia., nutriendo su vida y mente
De belleza, arte y ciencia. Estar en la Costa Azul
Mirando de frente el mar, con el cielo siempre claro
Y nadando en sus aguas profundas verde-azul
Y su vida inundar de belleza, sin igual y poderte recrear.
La mente con su hermosura
Y pasando por Florencia, cuna de la escultural ciencia
Y nutriéndote la vida con todo lo que allí hay
Belleza, pintura, escultura, palacios ¡Pura ciencia que admirar!
Que el espíritu que su alma hace vibrar.
Mi alma quisiera estar ahora en Barcelona.
Y ver el otoño llegar, y también en Carmel
Viendo las hojas de los árboles cambiar de color
Amarillas morada y luego roja
Y verlas como una alfombra caer.
Y la vida del poeta ¿La conoces, es muy inquieta?
Siempre buscando sus metas
Que no las puede alcanzar
Y aunque su invierno llegara. Y la nieve allí cayera
Y acurrucado en casita.
Su espíritu volaría más allá del infinito
En una noche oscura, solo él podría ver
Estrellas, luceros, cometas, que nadie pueda creer
Es que el espíritu del poeta lo inventa, donde no lo hay
Hermosura sin igual, donde hay oscuridad
Sola otra persona igual, conoce ¡Que sueña el poeta!
Y sin salir de la casa su espíritu toma vuelo
Y se remonta a los Cielos, buscando a Dios
Al Dios de la Creación, a mí Señor que es puro amor
Al que me hace feliz más allá de mis tristezas
En fin, el alma del poeta es muy inquieta ¡Y solo sabe sentir!
Un poema es: que el alma vuela al infinito
Que deja su cuerpo aquí en la tierra
Y en sus sueños plasma lo que desea ver
Volviendo realidad lo que era un mito
Sueña, anhela, ama añora
Y sin saber por que sus ojos lloran
Y en su fantasía trasmonta sus sueños
Y a la final el poeta “no tiene dueño”
El poeta ve, en lo seco de la hierba
Flores que no existen, de bellos colores
Mariposas inquietas. Libando su néctar
Y pajarillos inquietos haciendo nidos
Pero sus ojos ven, rosas y aromas que no están
Y que nadie más puede ver ¡Solo el poeta!
El poeta sufre, pues su espíritu es diferente
Y cuando ve la realidad
Siente que no es su mundo
El de él es: de una belleza interior
Que nadie entiende, y por eso no es feliz
Y nunca lo será, Y nadie lo entenderá
Carmen Teresa Salazar de Balán
Caracas---31---8---2007







